La presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, Dinorah Figuera, defendió este miércoles la necesidad de priorizar una agenda institucional por encima de los intereses partidistas para avanzar en la transición política en Venezuela, tras confirmar el inicio de una hoja de ruta conjunta con el Parlamento de mayoría oficialista.
En una entrevista en el programa «Shirley Radio», de Onda La Superestación, Figuera precisó que el proceso, que comenzará formalmente el 1 de agosto, busca establecer garantías electorales y democráticas bajo un esquema de “acompañamiento” técnico y político de Estados Unidos, descartando que se trate de una negociación paralela que fracture a la oposición.
“El acompañamiento de Estados Unidos a este proceso le da un valor agregado de seriedad”, afirmó la dirigente, quien subrayó que, si bien Washington asesora en las etapas para la construcción de una vía democrática, las decisiones finales recaen exclusivamente en el cuerpo legislativo opositor.
“(El gobierno de Estados Unidos) Nos ha manifestado que puede haber un acompañamiento, pero que totalmente las decisiones las establecemos nosotros. Solo recibiremos en este caso asesoría, no intervención y no lineamientos coercitivos, todo lo contrario”, apuntó.
Prioridades institucionales
Al ser consultada sobre las medidas más urgentes para el país, Figuera enfatizó la necesidad de una reestructuración profunda que incluya:
– La conformación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE).
– Garantías de autonomía del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para evitar la anulación de resultados.
– El levantamiento de inhabilitaciones políticas y la restitución de partidos a sus autoridades originales.
– La eliminación de leyes de naturaleza coercitiva.
Sobre la participación de otros liderazgos, incluyendo a María Corina Machado, Figuera reiteró que el mecanismo busca sentar las bases para que cualquier candidato pueda competir con seguridad. “Esto es una mesa para que participe, por ejemplo, María Corina Machado, o que participe el candidato del PSUV. La idea es que cualquier candidato pueda asumir en buena lid”, sostuvo.
Desmarque de la militancia
La parlamentaria, quien ha mantenido sus funciones desde el exilio gestionando la protección de activos venezolanos en el exterior, aclaró que sus contactos con sectores opositores, como María Corina Machado, han sido de carácter estrictamente personal. Figuera insistió en su voluntad de actuar bajo una postura institucional, “ajena a una militancia política”, para contribuir a la resolución de la crisis nacional.
«Yo he manifestado públicamente mi voluntad política de no asumir una militancia política, sino institucional, porque creo que la seriedad que reviste este momento tiene que tener una posición ajena a una militancia«, afirmó. «Yo quisiera, de verdad, desvestirme de la militancia política para contribuir al país en una perspectiva institucional», añadió.
El anuncio de esta agenda conjunta con la Asamblea Nacional oficialista —presidida por Jorge Rodríguez— se produce en un momento de alta expectativa política.
Figuera llamó a los venezolanos a mantener un “voto de confianza” en el proceso, reconociendo que, aunque no sea una solución perfecta, constituye un paso necesario para el reencuentro democrático del país.
No obstante, Figuera reconoció que el camino no está exento de retos y que el proceso “a lo mejor no es el ideal ni es perfecto”. Haciendo una analogía con procesos de transición en otros países, la diputada admitió que es posible que queden “deudas” pendientes, pero instó a la población a mantener la fiscalización y la esperanza.
“Yo levanto y estímulo a que tengamos un voto de confianza. Debemos levantar la bandera de la fe, de la esperanza y de la justicia para poder ir al reencuentro con el país”, concluyó.





