Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) esclarecieron el homicidio de una joven de 20 años, cuyo cuerpo fue hallado enterrado en una vivienda del sector 3 del barrio Araguaney, en la localidad de Acarigua, estado portuguesa. Por la comisión de este crimen fue detenido formalmente el abuelo de la víctima.
De acuerdo con la información oficial ofrecida por el director nacional del Cicpc, Douglas Rico, el presunto responsable del hecho fue identificado como Alexander Sadel Zárate Pérez, de 63 años, mientras que la víctima fatal respondía en vida al nombre de Britanny Alexandra Zarismar Velázquez Zárate, de 20 años.
Móvil del crimen y simulación de desaparición
Las investigaciones de campo determinaron que el hombre habría asesinado a su nieta tras sostener una fuerte discusión relacionada de forma directa con la relación sentimental que la joven mantenía con un compañero de estudios. Dicha situación, según determinaron las pesquisas policiales, no era aceptada bajo ninguna circunstancia por el sexagenario.
El caso de violencia salió a la luz pública luego de que el propio Zárate Pérez acudiera formalmente a las instalaciones de la Delegación Municipal Acarigua del Cicpc con el propósito de denunciar la supuesta desaparición de su nieta. En su declaración inicial, el hombre aseguraba ante los despachos oficiales que desconocía el paradero de la joven desde el día anterior.
Sin embargo, durante el desarrollo de las primeras averiguaciones, los funcionarios actuantes detectaron severas inconsistencias en la versión ofrecida por el denunciante, lo que motivó la orden de una inspección técnica más detallada en la vivienda donde ambos residían. En medio del procedimiento de revisión, los investigadores encontraron en el inmueble a un obrero, identificado como Josué Ramón Torrelles Silva, de 51 años, quien realizaba trabajos para rellenar con cemento una fosa dentro de la casa. Según el reporte policial, el trabajador aseguró que construía un desagüe, una explicación que despertó sospechas inmediatas entre los detectives.
Las posteriores investigaciones permitieron establecer con exactitud que el cuerpo de la joven había sido enterrado en ese preciso lugar. De acuerdo con la versión oficial del Cicpc, el abuelo terminó por confesar haber estrangulado a la víctima y posteriormente solicitó la ayuda del albañil para cubrir la fosa con concreto con el fin definitivo de ocultar el cadáver. Tras los arrestos, el caso quedó enteramente a la orden del Ministerio Público, organismo que continuará con las investigaciones de rigor y el proceso judicial correspondiente.





