De doce pacientes oncológicos pediátricos del estado Guárico tocaron este viernes la campana de la esperanza, como símbolo de la exitosa culminación de su tratamiento.
Este es el primer toque de campana que se registra en la Unidad de Hemato-Oncología Pediátrica del Hospital Dr. Israel Ranuárez Balza en San Juan de los Morros, donde los pequeños Juan Correa y Diego Álvarez recibieron atención médica hasta superar la leucemia.
La jefa del departamento de Pediatría y Puericultura, Dra. Rosangel Ramos, explicó que los demás niños se encuentran en etapa de remisión, «es decir, ya están saliendo negativos para malignidad», apuntó.
Destacó que aunque la unidad especializada tiene poco más de un año activa, el nosocomio atiende a niños con cáncer de los 15 municipios de la región desde hace más de un lustro. Esto garantiza que los pacientes reciban su tratamiento en la entidad y evita traslados a otras regiones del país.
«Esta unidad está iniciando, pero ya está dando frutos», aseveró la especialista, al recordar que este es el único espacio de su tipo disponible en Guárico para el tratamiento del cáncer infantil.
Atención integral
Ramos detalló que la atención en el área mencionada se realiza por ciclos, ya que cuenta con seis cupos disponibles, cuatro de ellos destinados exclusivamente a la aplicación de quimioterapias. Precisó que el servicio está respaldado por un equipo multidisciplinario que incluye hematólogos, pediatras, cardiólogos, neumólogos y médicos residentes, entre otros especialistas.
La doctora hizo un llamado a los padres y representantes a priorizar la buena alimentación de los pequeños y a mantener al día las consultas pediátricas de control.
Por su parte, el hematólogo José Ledezma afirmó que este acto representa «la lucha, la determinación, el trabajo en equipo, la esperanza y la fe de los padres y del personal médico».
A su vez, hizo hincapié en que este logro reafirma el compromiso del centro asistencial por consolidarse como la principal referencia en el tratamiento de la leucemia aguda en el estado llanero.
El nuevo comienzo de Juan
El niño Juan Correa, oriundo de Zaraza, expresó su felicidad tras vencer la enfermedad y manifestó su profundo agradecimiento a Dios y al equipo médico. Asimismo, puntualizó que ahora se enfocará en sus estudios y en mantener una alimentación saludable.
Por su parte, su madre, Yuliannys Flores, se mostró conmovida y agradecida por la salud de su hijo. Destacó que el centro médico les brindó todo el tratamiento necesario desde el primer día, y resaltó el valioso apoyo que recibieron de familiares, amigos y vecinos.
Finalmente, envió un mensaje de aliento a las madres que atraviesan una situación similar con sus hijos: «No desmayen ni pierdan la fe; sí se puede lograr en el nombre de Dios».





