El fantasma del pozo del Castrero

Texto: FGA. CNP 12145

Fotos: César Luis Gamarra. G

El pozo del Castrero, ubicado en un rincón de la carretera que conduce al lugar turístico de visita obligada en lo alto de la montaña, es conocido por los lugareños no solo por su belleza natural, sino también por el halo de misterio y tragedia que lo rodea. Se habla de un fantasma que se aparece en la zona, una presencia espectral que, según la creencia popular, es el alma en pena de una de las tantas víctimas que ha cobrado este peligroso pozo, o los tantos accidentes de tránsito que han ocurrido en ese lugar.

Desde hace años, el Castrero ha sido escenario de múltiples accidentes. Su corriente, especialmente en épocas de lluvia, es descrita por los más veteranos como un remolino con la fuerza impresionante. Las rocas resbaladizas y la profundidad engañosa se combinan para crear una trampa mortal para quienes no conocen el terreno. Quienes se atreven a bañarse, especialmente los turistas, a menudo subestiman los peligros y terminan siendo arrastrados por la corriente. Se estima que más de 240 personas han fallecido en este lugar a lo largo de los años, según los datos suministrados por algunos lugareños.

Es esta historia de muertes la que alimenta la leyenda del fantasma. Los vecinos de la zona cuentan que, por las noches, cerca de las aguas turbulentas, se puede ver una figura difusa. No es una aparición violenta, sino más bien una sombra errante, un espíritu que parece vagar sin rumbo, como si estuviera atrapado en el mismo lugar donde perdió la vida. Algunos dicen que es un espíritu que busca advertir a los incautos, mientras que otros creen que es simplemente un alma que no ha encontrado la paz.

Más allá del mito y la leyenda, el pozo del Castrero es un recordatorio de la necesidad de ser cautelosos en la naturaleza. Los accidentes no son producto de una maldición, sino de la imprudencia y el desconocimiento del peligro. La trágica historia del pozo, reforzada por la leyenda del fantasma, sirve como una advertencia para todos los que se acercan a sus orillas. Quizás el fantasma no sea más que la manifestación del temor y el respeto que este lugar inspira, un eco del pasado que nos recuerda que debemos ser siempre prudentes ante la fuerza de la naturaleza.

Santa Lara habitante del sector   de toda una vida, comenta que, muy cerca al pozo se han visto algunas cosas raras que son poco común, como una silueta de una mujer se aprecia a la media noche, se monta sobre la casilla policial y allí ha sido vista, causando pánico entre las personas.

Recordó que unos jóvenes que murieron en choque entre motos muy cerca del pozo del Castrero, se ha dicho que el accidente ocurrió luego que una mujer monto de parrillera al momento que circulaban por ese lugar perdiendo el control y estrellándose contra otro conductor que transitaba en sentido contrario.

Sin embargo, también la imprudencia muchas veces ha sido causante de pérdidas de vidas de jóvenes, usted los ve como suben o bajan en una sola rueda y a toda velocidad.

Santiago Rebolledo es un adulto mayor residenciado a pocos kilómetros del balneario El Castrero, se califica como un hombre que le gusta ver para poder creer, en cuanto a estas historias de aparecidos él no ha visto nada para poder afirmar que si existen, pero en el pozo han quedado sin vida cantidades de personas, mujeres, viejos, niños, al igual que en esa carretera que va para San Juan.

Muchas veces la caña es el muerto que se les monta en la cabeza, olvidan la prudencia y poco les importa la vida, se montan en sus carros o en motos y desarrollan grandes velocidades originando choques que enlutan hogares.

Mirian Almeida es cuasi fundadora del balneario El Castrero, su padre Pedro Almeida fue propietario del negocio que expende comidas y bebidas, explica detalladamente que es integrante de la comuna Aguas del Castrero encargados del cuido y limpieza del sitio turístico además defensora de corazón de ese lugar, hablo de la rehabilitación de la que fue objeto de parte del gobierno regional y nacional y de su compromiso en mantenerlo junto a sus compañeros en optimo funcionamiento.

Consultamos su opinión en torno a las voces que se levantan para contar sobre muertos y aparecidos en la zona, fue tajante, eso es embuste soy hija de Pedro Almeida y Eva de Almeida fueron unos de los fundadores de este sitio, la imprudencia es el único espanto que sale por estos lados, a este lugar pueden venir con tranquilidad, disfrutar, cuidar, divertirse y regresar con prudencia a su lugar de origen.

Los Motopiruetistas si eran un problema, pero gracias a la actuación de la Guardia del pueblo se controló esa situación, este es un sitio turístico, clima de montaña, aguas cristalinas, excelente vegetación, muy cerca de San Juan de los Morros, atención de todos nosotros, entonces esos muchachos no deben venir a practicar su deporte a este lugar.

Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram
Email

Noticias Relacionadas