agosto 8, 2022

El Nuevo Guárico

Libre, Plural y Objetivo

LAS CIFRAS QUE MUESTRA EL GOBERNADOR SOBRE EL CRECIMIENTO DEL SECTOR DE CEREALES NO SON CIERTAS. 

.- Los venezolanos hemos vivido en carne propia la dramática caída del 80% del PIB desde el 2009 al 2020, expresada entre otros problemas a través de la escasez de alimentos

     Máximo Blanco y Jesús Cepeda.

1.-  Los venezolanos hemos vivido en carne propia la dramática caída del 80% del PIB desde el 2009 al 2020, expresada entre otros problemas a través de la escasez de alimentos, desempleo, hiperinflación y pobreza, cuyo testimonio mayor ha sido evidenciado por la diáspora de 6 millones de compatriotas regados por el mundo buscando mejores condiciones de vida. 

2.- La contracción abarcó todos los sectores de nuestra economía. Y su recuperación, hoy, sin préstamos externos, sin créditos bancarios, con sanciones económicas externas, escasos ingresos petroleros y sin confianza para la inversión interna y externa, es un freno que impide la salida del profundo hueco donde nos metió el estatismo del presente régimen político. 

3.- Estas limitaciones, por supuesto, dificultan la recuperación del sector agroalimentario en el país, aspecto que debe ser discutido y evaluado por quienes vivimos en un estado como Guárico cuya actividad económica fundamental es la producción agropecuaria. 

4.- Esta actividad en el estado durante el período mencionado también entró en recesión.  En Guárico el gobierno no lleva estadísticas, pero en todos los eventos donde han participado los líderes de este sector productivo, han estado denunciando que de las 450 mil hectáreas que se venían cultivando en la región sólo el 20% se han estado aprovechando en los últimos períodos de siembras.

5.- Las confiscaciones de fincas en el país y en Guárico, más los anuncios de que no existe propiedad privada sobre la tierra y la inseguridad personal en el área rural, constituyeron los primeros errores que desestimaron el interés por la inversión en la actividad agropecuaria. 

6.- Por otro lado, la ausencia de una discusión costo-beneficio entre productores y el gobierno, que permitiera una justa rentabilidad para los agricultores, llevó a un deterioro de las unidades de producción, pues la falta de recursos financieros que les permitiera renovar las maquinarias y equipos de trabajo produjo una obsolescencia en el capital fijo del sector, y evidentemente esto ha venido limitando los rendimientos en el campo agrícola. 

7.- El secuestro que realizó el gobierno del flujo de insumos hacia el sector, con la liquidación de Agroisleña y todo el agrocomercio dejó en manos del poder Ejecutivo el control absoluto de lo poco que se siembra en nuestro estado, y ello ha conducido al encarecimiento de estas materias primas y a la dificultad para obtenerlas.

8.- La carencia de apoyo en infraestructuras por parte del gobierno, expresada en la falta de mantenimiento de la vialidad rural, en el abandono a que han sido sometidos nuestros 16 embalses y la paralización de la electrificación rural en el estado, actúan también como freno a la producción en el campo.

9.- Hoy, lo que vemos es la ausencia de la investigación, la ciencia y la tecnología en el sector agroalimentario, lo cual dificulta la elevación de su productividad y producción. 

10.- La falta de una política agrícola integral, que someramente hemos mostrado, coloca en evidencia que las cifras que exhibe el gobernador, sobre una siembra de cereales de 280 mil hectáreas en el estado no lucen ciertas, por lo que hacemos un llamado a los productores, técnicos y dirigentes del sector para que a través de un debate revelemos al pueblo del Guárico lo que realmente está ocurriendo en este sector productivo. 

11.- Como Maduro, a partir de su segundo período de gobierno, ha estado aplicando con timidez y desordenadamente,  algunas medidas neoliberales ,tales como: liberación de los precios,  privatización de  algunas empresas,  eliminación del control de cambio, sustitución de importaciones, restricciones del gasto público,  dolarización informal y desordenada de la economía y  apertura del comercio exterior,  entre otras, reconocemos que  las mismas han detenido desde el 2021 la caída del PIB,  con  leves crecimiento del 1,5 %  , según el FMI que si se mantuviera en el tiempo nos llevarían unos 30 años para retornar al nivel de los 350 mil millones de  dólares que tenía el PIB,  cuando comenzó su reciente caída.

12.- De tal manera, que el sector agrícola, el cual ha venido siendo no considerado por el gobierno para el cálculo del PIB, debe haber registrado un crecimiento moderado para el 2021, pero lejos estamos de alcanzar las 280 mil hectáreas de cereales en todo el estado, y en particular las 40.000 hectáreas de arroz que señala el gobierno para el último Ciclo norte-verano en el sistema de riego del río Guárico. 

13. En nuestra opinión, después de consultar a algunos productores del sistema de riego, el nivel de superficie de arroz sembrada, en el mejor de los casos, para ese ciclo rondaría las 20 mil hectáreas.  Situación que coloca en evidencia el propio gobierno regional, cuando en otra diapositiva vaticina que para el ciclo de invierno del presente año se sembrarían en el sistema 25.000 has de arroz, lo cual representaría una brutal caída del 38 % en un ciclo, 

 donde en las zonas marginales del sistema se puede sembrar arroz de secano.

14.- Los amigos de la zona sostienen que la economía del Municipio Miranda continúa deprimida. Y no se ven los movimientos que se producían en el pasado cuando se sembraban 30 mil hectáreas de arroz, donde las colas de los camiones se observaban frente a las plantas receptoras del producto, y había que exportar el excedente a la hermana república de Colombia.

15. Ahora bien, lo que sí es verdad, y es un problema conocido, urbi et orbi, es que en el sistema de riego del río Guárico, de manera ilegal, ha proliferado el arrendamiento de tierras. Y en el mismo, se ha estado desplazando a los pequeños y medianos productores, quienes   ahora han terminado trabajando como obreros para los amigos del gobierno que reciben los insumos que controla el ejecutivo regional, los cuales, en realidad, son quienes ahora vienen cultivando esas parcelas en una alianza de capitalismo salvaje.