diciembre 6, 2022

El Nuevo Guárico

Libre, Plural y Objetivo

Federico Brito Figueroa

Lo recordamos al cumplirse este 2-11-2021 el centenario de su nacimiento, dictando su Cátedra, en el aula y en la calle

La modernización de los estudios históricos en Venezuela tiene, en la obra y magisterio de Federico Brito Figueroa, a uno de sus grandes realizadores. Cuando egresa en 1949 de las aulas del antiguo Instituto Pedagógico Nacional como Profesor de Historia y Geografía, ya había publicado dos folletos que lo anuncian como prolífico historiador: El programa social del cristianismo primitivo (Instituto Pedagógico Nacional, 1946) y La liberación de los esclavos en Venezuela (Editorial Bolívar, 1949).

Son temas que revelan el interés por el estudio de lo social en un joven cuyo padrino, el Dr. Santos Cerró, lo había introducido en la literatura socialista cuando le regaló el libro El Materialismo Histórico de Nicolás Bujarin, y lo acompañó a dar su primer discurso sobre la última proclama del Libertador Simón Bolívar, en el acto celebrado en la Plaza Sucre de La Victoria, el 17 de diciembre de 1930. Tenía nueve años de edad.

Pero esta sensibilidad no será sólo intelectual. Brito Figueroa formó parte de aquella generación de venezolanos que tras la muerte de Gómez en 1935, se incorporó a las luchas democráticas y sociales de su tiempo, participando en la organización del movimiento campesino de los valles de Aragua y militando en partidos políticos como el PDN y el PCV.

Por esa militancia política, la Junta Militar que derrocó al Presidente Gallegos lo confinó al estado Yaracuy y más tarde lo expulsó del país con rumbo a México, en 1953. Pero ese exilio lo transformó profesionalmente. Ingresó a la Escuela Nacional de Antropología e Historia donde obtuvo, en 1958, el Grado Académico de Maestro en Ciencias Antropológicas y ya de regreso a Venezuela, en 1958 ingresó como docente a la UCV, institución donde obtiene su Grado Académico de Doctor en Antropología, en 1962, con su tesis La estructura económica de Venezuela colonial.

Entre sus obras más conocidas podemos nombrar: Historia Económica y Social de Venezuela, en cuatro tomos, Tiempo de Ezequiel Zamora y El problema tierra y esclavos en la Historia de Venezuela. Fueron en total, cerca de setenta (70) obras, entre libros y folletos, que este intelectual venezolano le dejó al país. En ella encontramos al historiador, con obra reconocida nacional e internacionalmente. Pero es en el aula y en la prensa, donde Federico Brito Figueroa supo combinar la vocación de maestro con su formación como historiador.

En la Universidad Central de Venezuela, ejerció la docencia en las Escuelas de Historia, Psicología, Bibliotecología y Archivo, Periodismo y Antropología, organizando en 1970 el primer Programa de Maestría en Historia en la Facultad de Humanidades y Educación.

 
Al jubilarse en 1980, funda en la Universidad Santa María, donde lo conocimos, los Estudios de Nivelación, Especialización, Maestría y Doctorado en Historia, creando en la práctica una verdadera Escuela de Historiadores, con su Centro de Investigaciones Históricas, la Revista Universitaria de Historia, el Fondo Editorial Lola de Fuenmayor y la Sala de Referencia en Ciencias Sociales “Dr. Carlos León”.

Por allí pasaron François Chevalier, Manuel Lucena Salmoral, Nathan Wachtel, Julio Le Riverend, Hermes Tovar, Adán Anderle, Frédérique Mauro, Salvador Morales, Hernán Silva, Carlos Martínez Shaw, Bernard Lavallé, y dictaron cátedra Miguel Acosta Saignes, Eduardo Arcila Farías, D.F. Maza Zavala, Ramón Tovar, Alfonso Rumazo González, Manuel Pérez Vila, Nikita Harwich Vallenilla, Ramón Lozada Aldana. Esta experiencia académica la inició el Dr. Brito Figueroa en noviembre de 1980, con la realización del primer Curso de Ampliación en Teoría y Metodología de la Historia y cerró su ciclo en 2011, con la presentación y defensa de las últimas Tesis Doctorales en Historia bajo nuestra dirección.

El magisterio de Federico Brito Figueroa, traspasó las fronteras venezolanas, ya que fue profesor invitado en diferentes centros de investigación y universidades en América Latina y El Caribe, Europa y Asia. En 1990, la Academia Nacional de la Historia le otorgó el Premio Nacional de Historia. Además de su labor pionera en Caracas, el Dr. Brito Figueroa se empeñó en fundar los estudios de postgrado en Historia en el interior del país.

En Barquisimeto, con la Fundación Buría, el Instituto Pedagógico de Barquisimeto y la UCLA; en San Cristóbal, con el núcleo Táchira de la ULA; en San Juan de los Morros, con la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Rómulo Gallegos, en la que fue Rector; y en La Victoria, su ciudad natal, con el Instituto Universitario de Tecnología de La Victoria, hoy Universidad Federico Brito Figueroa.

Hoy lo recordamos, al cumplirse este 2 de noviembre de 2021 el centenario de su nacimiento, dictando su Cátedra, en el aula y en la calle, “actuando en pequeño, pero pensando en grande”, con el legado de una obra fundamental para la comprensión histórica de Venezuela, obra abierta a la crítica y a la superación de las generaciones futuras.