agosto 12, 2022

El Nuevo Guárico

Libre, Plural y Objetivo

La vida de los guariqueños no vale nada

Sin importar el riego que corren, muchos ciudadanos realizan trabajos en los postes del alumbrado público, para poder llevar el sustento a sus hogares.

(FGA. Foto Ilio Colmenares)  La dura crisis económica por la que atravesamos gran parte de los venezolanos, la escases de trabajadores especializados en la empresa encargada de suministrar el fluido eléctrico y la dejadez y el desgano de algunas instituciones del estado para palear las dificultades que a diario se presentan, ha permitido que aparezcan  “Trabajadores” que resuelvan pequeños problemas poniendo en riesgo sus vidas, con el propósito de llevar el sustento a sus hogares.

A nadie sorprende ver trepados en un poste del alumbrado público a un hombre, tratando de conectar un cable que suminístrate la energía eléctrica en alguna vivienda, que de algún modo pasa a resolver la situación a un  costo que va desde los 10$  y según el problema puede alcanzar hasta los 70$.

El riego de recibir una descarga eléctrica y cegar la vida corre por cuenta del contratado, si está en el área urbana debe capotear la suerte de no ser visto por algún cuerpo de seguridad del estado, mientras que en el área rural en algunas ocasiones el mismo trabajador puede que produzca la falla eléctrica para ofrecer su servicio y hacerse de un dinero fácil y rápido.

Es común en el área rural observar algunas personas con su pértigas al hombro para luego conectar, o desconectado tabacos y en algunos casos amparados por los llamados responsable de calle.

La cámara inquieta de nuestro reportero gráfico Ilio Colmenares, nos muestra el momento que un humilde hombre trata de resolver un problema eléctrico en la altura de un poste de alumbrado.